Cuando cae el sol en la Costa Norte de la isla la música empieza a sonar. Toda historia tiene un principio y ésta empieza así…
En los años 60’ el artista americano Patrick Meadows se cansó del ajetreo de las giras constantes y decidió asentarse en la isla de Mallorca. Meadows le compró una casa en Deià a un vecino suyo de EE.UU. sin tan siquiera saber dónde estaba Mallorca. Aquí se encontró con otros artistas de diferentes partes del mundo a los que les unía una misma pasión por la música clásica.
En los años 60’ el artista americano Patrick Meadows se cansó del ajetreo de las giras constantes y decidió asentarse en la isla de Mallorca. Meadows le compró una casa en Deià a un vecino suyo de EE.UU. sin tan siquiera saber dónde estaba Mallorca. Aquí se encontró con otros artistas de diferentes partes del mundo a los que les unía una misma pasión por la música clásica.
Su hobby: los manuscritos inéditos.
Su gran aportación a la isla: la creación del Festival Internacional de Música Clásica de Deià.
Desde entonces, todas las noches de verano en el palacio de Són Marroig se pueden escuchar sus perlas de música clásica.
Después del magnífico concierto pasaremos al restaurante del palacio para degustar una exquisita cena de gala.

De la mano de Julio Gómez de Balugera nos deleitaremos con modernos platos que toman como referencia el arte minimalista: conseguir con lo más sencillo una sensación de calidez y naturalidad.
Sólo queda coger la copa y brindar por unos maravillosos días en el norte de Mallorca.

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